5. ¿Podrías encontrar antibióticos en el vino del kalimotxo?

Los antibióticos y otros fármacos se consideran potenciales contaminantes. Su presencia en el medio ambiente no es muy relevante, pasando inadvertidos; sin embargo, actualmente están siendo detectados en otros sectores como la agricultura. Esto puede generar un impacto ecológico, además de efectos adversos para la salud (1). 

Estos compuestos entran en el ambiente principalmente a través de: 

  • La excreción humana.
  • La eliminación de medicamento no utilizados (aguas residuales de tipo doméstico e industrial, residuos de plantas de tratamiento, líquidos residuales hospitalarios).
  • Uso agrícola y ganadero.

Podemos pensar que las plantas de tratamiento de aguas residuales deberían evitar la llegada de antibióticos al medio ambiente, pero lo cierto es que actúan como una puerta de entrada, pues no están diseñadas para su eliminación (1).  

Es importante destacar que cuando administramos un antibiótico para uso médico o veterinario, no se absorbe totalmente en el organismo y, en consecuencia, gran parte del antibiótico administrado se excreta a través de la orina y las heces (tanto de humanos como de animales)(1, 2).

A pesar de esto, los antibióticos no llegan al medio ambiente únicamente a través del agua procedente de plantas depuradoras. El regadío de los campos de cultivo con agua no suficientemente tratada y el uso de estiércol como fertilizante en suelos agrícolas contribuyen a la presencia de antibióticos en la tierra (2). El uso masivo de antibióticos en la ganadería y la medicina, así como su uso para la preservación de alimentos, ha provocado que estos lleguen al medio ambiente.  

La estructura química de estos productos, junto con las características de los suelos, hace que puedan llegar a alcanzar aguas subterráneas y contaminar acuíferos o quedar retenidas en la tierra. Si quedan retenidas, pueden acumularse y llegar a los humanos a través de la cadena alimentaria; como por ejemplo a través de alimentos cultivados en esas tierras, o del ganado que se alimente de esos pastos (1).

Los antibióticos liberados en el agua y los suelos hacen que las bacterias tengan que hacerse más fuertes para poder sobrevivir, y con ello hacerse resistentes a los antibióticos (2). De esta manera también puede que lleguen a nosotros bacterias resistentes a través de los alimentos.

Esquema general de la transferencia de bacterias resistentes (3)

Además del impacto potencial de los antibióticos en la salud del hombre, se deben considerar los efectos sobre los sistemas agrícolas (2). Como sabemos, los antibióticos son beneficiosos en la agricultura, pues ayudan al crecimiento de los cultivos y a la prevención o tratamiento de enfermedades. Hay que tener en cuenta que las plantas tienen sus propias estrategias para combatir a las bacterias. En el caso del vino, al ser un derivado fermentado del zumo de uva y al ser este un extracto de plantas, contiene multitud de compuestos polifenólicos, flavonoides, taninos… derivados del metabolismo que, en muchas ocasiones, se les atribuyen propiedades antimicrobianas (4,5). 

Además, en el vino, al igual que en otros cultivos, los antibióticos se añaden a los productos ya recolectados como conservantes. En el vino es habitual utilizar el dióxido de azufre y hasta 2019 era muy popular el uso de natamicina, un antifúngico, para este fin (6). 

Todo esto responde a la pregunta inicial: podemos llegar a encontrar antibióticos en el organismo a través de la ingesta de la uva u otros alimentos. Es por ello por lo que debemos controlar el uso masivo e inadecuado de estos medicamentos de forma general y así evitar todas sus consecuencias. 

Alcanzar una solución requiere de la acción conjunta de profesionales clínicos y del sector agrario y ganadero, junto con expertos en la evolución y medioambiente. Muy probablemente, será necesaria la combinación de otras estrategias para combatir bacterias, como hacer un uso razonable de los antibióticos, buscar nuevos antibióticos u otras moléculas con capacidad antimicrobiana (2).

BIBLIOGRAFÍA

1. Gil M.J., Soto A.M., Usma J.I., Gutiérrez O.D. Contaminantes emergentes en aguas, efectos y posibles tratamientos. Producción + Limpia (P+L). 2012 [citado 05/03/2020]; 7(2):52-73. Disponible en: http://www.scielo.org.co/pdf/pml/v7n2/v7n2a05.pdf

2. Garbisu C, Calvo IA. Así se propaga la resistencia a los antibióticos en el medioambiente [Internet]. The Conversation. [citado 5 de marzo de 2020]. Disponible en: http://theconversation.com/asi-se-propaga-la-resistencia-a-los-antibioticos-en-el-medioambiente-1103903. Muñoz Arranz A, Muñoz Arranz A. Antibióticos en el suelo [Internet]. 2017 [citado 5 de marzo de 2020]. Disponible en: https://eprints.ucm.es/54949/

3.   La era post-antibióticos [Internet]. [citado 5 de marzo de 2020]. Disponible en: http://www.iieh.com/index.php?Itemid=149&option=com_content&view=article&catid=403&id=403

4. Cushnie TPT, Lamb AJ. Antimicrobial activity of flavonoids. Int J Antimicrob Agents. 1 de noviembre de 2005;26(5):343-56.

5.  Havsteen B. Flavonoids, a class of natural products of high pharmacological potency. Biochem Pharmacol. 1 de abril de 1983;32(7):1141-8.7.        La era post-antibióticos [Internet]. [citado 5 de marzo de 2020]. Disponible en: http://www.iieh.com/index.php?Itemid=149&option=com_content&view=article&catid=403&id=40

6. elmundovino.elmundo.es Más vino argentino con antibióticos [Internet]. [citado 5 de marzo de 2020]. Disponible en: http://elmundovino.elmundo.es/elmundovino/noticia.html?vi_seccion=1&vs_fecha=201001&vs_noticia=1263412981

   

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