3. ¿Qué superpoderes convierten a una bacteria en superbacteria?

En general, las bacterias se adaptan a los medicamentos que usamos para matarlas, consiguiendo lo que llamamos ‘resistencia’.

El término “superbacterias” hace referencia a aquellas que son resistentes a la mayoría de los antibióticos que se usan comúnmente en la actualidad. Por ejemplo, una neumonía causada por una “superbacteria” no respondería a su antibiótico habitual. Es importante saber que el mal uso del antibiótico favorece esta transformación de bacterias a superbacterias. [1,2]

Las bacterias desarrollan dos tipos de resistencias; resistencia natural y resistencia adquirida. La resistencia natural o intrínseca es una propiedad innata de las bacterias, y puede ser porque no tienen el sitio diana sobre el que actúa el antibiótico. En este caso, las bacterias son resistentes porque el antibiótico no las reconoce.

Sin embargo, la resistencia adquirida es debida al abuso y uso incorrecto de los antibióticos. Se produce por un cambio en la composición genética de la bacteria, de tal forma que, si un antibacteriano una vez tuvo actividad sobre la bacteria; tras adquirir la resistencia, éste deja de ser efectivo. Al tener un componente genético, las bacterias son capaces de transmitir estas resistencias tanto a bacterias “hijas” como a bacterias “vecinas”.[1,2]

Las “superbacterias” adquieren estos nuevos “poderes”, que hacen que nuestro antibiótico sea ineficaz. Estos poderes pueden ser:

  1. Algunas bacterias producen sustancias especiales, llamadas enzimas, que rompen la estructura del medicamento. [3]

Generalmente, el antibiótico entra en la bacteria para dañar alguna estructura vital de la misma y así eliminarla. Sin embargo, algunas bacterias aprenden a defenderse produciendo enzimas que digieren y destruyen el antibiótico antes de que éste las dañe.

  1. Expulsan el antibiótico de su interior para que éste no haga efecto.[3]

Otra forma que tienen las bacterias de defenderse es sacar el antibiótico de su interior, sin alterarlo y antes que éste las dañe; como un marinero sacando el agua de su bote para no hundirse.

  1. Cambian su propia cobertura para no dejar entrar al medicamento, es decir, se vuelven impermeables al medicamento.[3]

Las bacterias tienen una cubierta, como nosotros tenemos la piel, que nos protege del ambiente exterior. En el caso de las bacterias, esta cubierta también les ayuda a permitir la entrada de nutrientes. En ocasiones, los antibióticos aprovechan esta entrada para introducirse en la bacteria y destruirla. Sin embargo, algunas bacterias aprenden a impedir el paso del antibiótico para protegerse; como nosotros nos protegemos de la lluvia con un paraguas.

  1. Las bacterias cambian el sitio a donde se une el antibiótico, como cambiar la cerradura a una llave.[3]

Cada antibiótico se une en un sitio concreto de la bacteria para dañarla, con el que tiene que encajar perfectamente para poder tener efecto. Al mínimo cambio en este sitio, es posible que el antibiótico ya no encaje; como intentar abrir una puerta con otra llave. Aprovechando esto, algunas bacterias aprenden a cambiar estas cerraduras o sitios, por lo que al final ya no concuerdan con la llave que tiene el antibiótico para entrar, quedándose fuera de la bacteria sin hacer efecto. 

  1. Las bacterias buscan atajos para seguir consiguiendo su sustento.[4]

Algunos antibióticos funcionan no dejando a la bacteria usar ciertos recursos para obtener energía o nutrientes, por lo que la bacteria se las ingenia para lograr estos recursos de otra forma. Sería algo parecido a llegar de un punto a otro de una ciudad pero uno de forma directa (la normal para la bacteria) y otra dando un pequeño rodeo.

Las bacterias también se comunican entre ellas, por lo que pueden compartir y enseñar a otras como defenderse y resistir a los efectos de los antibióticos. Además pueden aprender más de un mecanismo de defensa, pudiendo resultar en una gran población de bacterias resistentes, en las cuales los antibióticos habituales no son efectivos. Estas también son las llamadas “superbacterias”.

REFERENCIAS

  1. [1] Protégete de las superbacterias [Internet]. Mayo Clinic. 2018 [revisado el 5 Marzo 2020]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/infectious-diseases/expert-answers/superbugs/faq-20129283 
  1. [2] Centro Vasco de Información de medicamentos. La crisis de los antibióticos. Perspectiva desde el ámbito comunitario. INFAC 2019;27(8)56-63.
  1. [3] Tafur JD, Torres JA, Villegas MV. Mecanismos de resistencia a los antibióticos en bacterias Gram negativas. Asociación Colombiana de infectología. 2008; 12(3):217-26. 
  1. [4] Martinez-Martinez L. Mecanismos de resistencia a los antimicrobianos. Rev Med Valdecilla. 2016;1(1):7-16.
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